sábado, 12 de enero de 2013

BRILLAR POR SI MISMO


“Si posees claridad, si eres una luz interna para ti mismo, nunca seguirás a nadie" Krishnamurti

 

Siempre me han gustado los aeropuertos. Creo que son los lugares idóneos para observar los movimientos de una sociedad cada vez más revuelta y multicultural. Sentado esperando a que me llamen para embarcar, me encanta imaginar en qué circunstancia están envueltas las personas que miro… ¿A dónde irán? ¿De dónde vendrán? Por sus ojos presagio que algunas personas viajan para probar fortuna en otras ciudades lejanas, otras van en busca de su prometida o su amante, otros solo buscan sacar provecho a su viaje de negocio, otros esperan disfrutar de unas simples vacaciones… 

Siento admiración por aquellas personas en las que el viaje le supone el inicio de una nueva etapa. En muchas ocasiones me he preguntado por qué tantas parejas se han conocido aún perteneciendo a lugares y culturas tan lejanas, qué es lo que motiva a una persona a dejarlo todo en su país para ir al lado de su amado en un país totalmente distinto, qué es lo que lleva a una persona a desprenderse de lo material y abandonar su lugar de residencia o familia para ayudar a los más necesitados, qué motiva a una persona para renunciar a su trabajo y realizar miles de kilómetros para surfear una ola… ¿Destino, amor, azar? Yo aun no he encontrado la respuesta.

Tras la llamada de embarque y ya acomodado en el avión, empiezo a visualizar mi destino, Dakar, pero pronto se ve interrumpido por la conversación de dos chicas que ojean una revista del corazón próximas a mi asiento; 
- Mira, Alicia, ¡esta actriz es mi ideal! ¿A que es perfecta? ¡Que modelazo!
- Es guapísima – le respondía Alicia.
- Me encantaría parecerme a ella – respondió la amiga. 
- Pues sabes que ha dejado a su novio y ahora está saliendo con un cantante famoso – le respondió Alicia.
 
Velozmente perdí interés por la conversación y mientras las azafatas empezaron sus habituales normas de seguridad me gire a contemplar el anochecer por mi ventana. Mientras el avión iba cogiendo altura divisaba a lo lejos multitud de luces y entonces me acorde de las chicas de la revista y cerrando los ojos me vino a la cabeza la historia de aquel hombre de Negúa.

Cuenta la historia que un hombre del pueblo de Negúa, en las costas de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta contó. Dijo que somos un mar de fueguecitos. El mundo es un montón de gente, un mar de fueguecitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos pequeños y fuegos de todos los colores. Dice que algunos fuegos ni alumbraban ni quemaban pero que otros arden la vida con tantas ganas que uno no puede mirar sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. ("El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano)

Contradictoriamente mientras mi cabeza viajaba a Dakar, mi mente aún seguía en Europa, intentando entender la razón por la que las adolescentes desean parecerse a imágenes inaccesibles en lugar de brillar por sí mismas.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

RESIDENCIA DE ANCIANOS

En África, cuando muere un viejo, es como si se incendiara una biblioteca. Amadou Hampaté Bâ


Fue hace ya unas cuantas navidades cuando visité por primera vez una residencia de ancianos cercana a mi localidad. Me quede muy sorprendido al ver la cantidad de ancianos que inmóviles en sus asientos hablaban entre sí. Algunos de ellos eran prácticamente centenarios otros chocantemente estaban muy lejos de esa longeva edad.

A pesar de comprobar cómo el equipo de profesionales de la residencia dotaba a los mayores de los mejores cuidados y atenciones, me quede sorprendido por el clima de soledad familiar que respiraban. Me pregunte dónde estarían sus hijos o sus nietos. Fue apasionante escuchar sus vidas aunque algunas de las historias me dejaron atónito. Me resultó muy difícil comprender que algunos hijos abandonaban a sus padres poniendo de escusa la falta de tiempo o que tristemente habían hecho sentir al “abuelo” como un estorbo en casa. Me conmocionó ver la cantidad de palabras y experiencias vividas que iban a morir con ellos por estar sus familiares demasiado lejos u ocupados.

En África, los ancianos están siempre rodeados de jóvenes y de no tan jóvenes pero nunca son agrupados o excluidos como en Europa. Esto hecho hace que las generaciones se enriquezcan mutuamente. Siempre hay familiares cerca. No imaginan que pueda formarse una juventud sin mirar al pasado, pues así ayudan a proyectar a los jóvenes al futuro. 

Todos quieren aprender algo de ellos, recibir sus consejos y conseguir sus bendiciones. Entre los malienses, los ancianos son algo sagrado. Poseen una preciada sabiduría que se encargan de transmitir a todo la comunidad. Es por ello que cuando muere un viejo, se incendia una biblioteca…